JUAN CARLOS MORENO CABRERA asegura que «el españolismo lingüístico se disparó» cuando euskara y catalán empezaron a hacerse oír. Cree que la cooficialidad se planteó para mantener la supremacía del castellano y alerta de que la escuela no garantiza que sobrevivan.
«Si no se menoscaba nada la lengua dominante, es imposible revitalizar a las minoritarias»

